La representación normaliza a las personas, fijando posiciones que con el tiempo se convertirán en identidades. La realidad necesita de la repetición para fijar sentido y las obras de arte contribuyen a confirmar posiciones.  En este sentido, la supremacía masculina respecto a la femenina responde a una construcción histórica y socio-cultural.  El feminismo contemporáneo conecta con el postestructuralismo, analizando las construcciones de significado y las relaciones de poder, por qué ciertos  lenguajes y significados llegan a normativizarse. Pablo Jansana ha manifestado su interés en el desarrollo del cambio social a través del estudio de subculturas y movimientos activistas. Todas las mujeres que aparecen representadas en la segunda exposición individual del artista en The Goma corresponden a mujeres que han participado de forma significativa en la lucha por romper las diferencias de género, además de estar inmersas en otras milicias que demostraban su aversión al racismo, la homofobia y/o las guerras que se libraban en su tiempo. Así, por ejemplo, Hannah Höch, miembro fundamental del dadá berlinés y perteneciente al Novembergruppe, cuestionó las represtaciones canónicas de la belleza femenina. Como otras mujeres homenajeadas en esta exposición, la figura de Höch fue relegada en su tiempo a un segundo plano y no adquirió importancia en los circuitos del arte hasta la década de los años setenta.

La relación entre forma, tiempo e ideología es clave en las piezas de Pablo Jansana. Las obras, impresiones intervenidas con acrílico, resinas, gasas y aluminio, parten de una imagen reconocible por el espectador. Por medio de la abstracción y la acumulación de materiales se obstaculiza y desestabiliza la imagen. Los pliegues y contracciones tridimensionales apuntan hacia el riesgo que corre nuestra sociedad actual en volver a incurrir en los errores de un discurso dominante.

En tan solo dos obras , a la sombra de los protagonistas de esta muestra,  se discierne levemente la presencia del género masculino. En una de ellas, integrantes del movimiento Expresionismo Abstracto, en otra, cinco de los seis miembros de los “Cósmicos” de Munich, en la que no aparece retratada Fanny Zu Reventlow,  única integrante mujer de este círculo de tendencia neopagana.