Constricto, una fusión entre constreñir y construir, muestra una serie de pinturas que hacen alusión a la arquitectura de la forma y a la creación de sentido. Partiendo de un lenguaje abierto e improvisado basado en la acción y reacción, José Díaz desacomoda su pintura: la fuerza, la limita, la retuerce y la borra. De esta manera, nos niega una información que, a través de sus límites, converge en una forma determinada.

Observamos como en las obras, por medio de barridos, la mancha se reagrupa, delimitándose donde la brocha se despega del lienzo; los colores se mezclan y los trazos desaparecen, rompiendo el sentido original de las pinceladas. Una deriva pictórica que difumina el signo, transformando el fondo en figura. Figuras que se erigen en apenas un cuerpo reconocible o en un sistema monstruoso. En el caso de Constrictor la figura queda reducida a una estructura ósea, un esqueleto, y a través de sus fallas, brotan nuevos significantes. Estas modificaciones radicales quedan patentes así mismo en Antiayer, donde el artista deshace y manipula de una forma iconoclasta lo que sucedió en el cuadro el día anterior. De esta manera, Díaz corta con la consecución lógica, problematizando así la propia materia y finalidad que se presenta siempre en la pintura.

Las pinturas expuestas hacen alusión a lo anti ergonómico, a mutilar y a estirar forzando un fin. Nos recuerdan en sus motivos al mito de Procusto, a la visión ciclópea de las muchas palabras como metáfora de la bidimensionalidad o a los reflejos a través de un pavés. En una serie de piezas de pequeño formato, las impresiones retinianas se toman como motivo pictórico a través de las figuras y las manchas que surgen al mantener los ojos cerrados

Desde la coyuntura actual José Díaz nos invita a reflexionar sobre lo que falta, lo que sobra y la adaptación a este marco.

José Díaz (Madrid, 1981) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. Su trabajo se ha podido ver en los últimos años en numerosas exposiciones formando parte de proyectos institucionales como  La cuestión es ir tirando, Centro Cultural de España en Mexico, Ciudad de Mexico, 2020; Querer parecer noche, Ca2m, Mósteles, 2018; Generaciones, La Casa Encendida, Madrid, 2018 o Promotora, Centre Cívic Can Felipa, Barcelona, 2017. En el año 2019 expuso individualmente junto a Ángeles Marco en el Patio Herreriano, museo en donde participará próximamente en la muestra colectiva Pintura: renovación permanente comisariada por Mariano Navarro. En el 2020 es galardonado con el premio Arco Comunidad de Madrid a jóvenes artistas.