La periodista y escritora Svetlana Alexievitch señala en El fin del «Homo sovieticus» que la historia suele contarse bajo la abrasiva luz del día, siendo así como relatos nocturnos se sustraen a cualquier narrativa oficial. Se refiere primordialmente a las conversaciones, a menudo menospreciadas a pesar de su relevancia, que se mantenían durante pequeñas reuniones que tenían lugar a la hora de la cena en las minúsculas cocinas de los proyectos de vivienda de la antigua URSS. Si bien no llegaban a ser células de conspiración subversiva, se trataba de espacios en los que poder disfrutar del confort de la conversación y la amistad, retrayéndose de oídos y ojos públicos al amortiguar las voces con el sonido de la música o encender subrepticiamente la emisora de noticias local. Un recurso comunicativo que permitía a lxs soviéticxs hablar libremente de lo indecible, o de lo prohibido, sin ser escuchadxs —un dispositivo doméstico para "encriptar" el lenguaje, por así decirlo.
 
Aunque 0220 —una exposición de Pablo Accinelli y Karlos Gil— alude principalmente a velados y amortiguados contextos nocturnos, también explora una comunicación tácita entre obras de arte en el espacio de una galería durante el día —o incluso, quizás, una vez que la noche cae. Si la conversación encriptada era una estrategia de supervivencia en la URSS, aquí representa el deseo de investigar la cultura material que informa un tiempo presente implacablemente forjado y retorcido, en el que nada representa lo que parece ser.  Por ello, la presente exposición en la galería The Goma puede evocar tal atmósfera hermética y al tiempo dirigirnos al turbador ambiente de un bar vacío, alcanzando matices y niveles entre enigmáticos objetos cuyas funciones y disposición han dejado de estar claras. Como si de una conversación de borrachxs se tratase, en la que palabras, vacilando en su sentido, se balbucean, aquí nos enfrentamos a un rastro de pistas ilusorias que parecen haberse desplegado para desafiar la propia percepción de la realidad: un cartel de neón no logra comunicar un nombre, o una marca; unas bandejas de metal esperan estoicamente a que se sirvan bebidas; un juego de cartas que, en lugar de mostrar sus palos, desafía a la inteligencia presentando a monos antropomorfos en un escenario postapocalíptico más bien sarcástico; bajo el signo de una intrigante trama impostora, el público es invitado a romper una cadena de candados que blindan una narrativa secreta, resistente a revelarse. 
 
Las exposiciones son actos codificados en tanto que exigen a lxs espectadorxs una interpretación de su léxico que dote de sentido a objetos y a acciones interactuando en una arquitectura desprovista de significado —como es, normalmente, el cubo blanco—, un espacio sólo investido de la debida agencia una vez habitado por el arte. El aparato artístico que una galería pone en escena funciona como un tablero semántico, una plataforma discursiva en la que una diversidad de elementos, materiales e inmateriales, proyectan un efecto de incertidumbre, sumido en interrogantes: ¿Son estas obras una mera revelación de su naturaleza formal o están, quizás, enmascarando su alma y sus oscuros propósitos? ¿guardan una correlación con el lenguaje o engendran el suyo propio?
 
Extracto del texto de Bernardo José de Souza.
 
 
Pablo Accinelli nació en 1983, en Buenos Aires. Entre sus exposiciones institucionales recientes se incluyen:  "Núcleo (Core)" (Museu Lasar Segall, São Paulo, 2019); “Nubes de paso” (MALBA Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, 2018); “Unanime noite” (Museu Iberé Camargo, Porto Alegre, 2018). Ha participado en “Inminencia das poéticas” (Bienal de São Paulo, 2012); “When Attitudes Became Form Become Attitudes” (CCA Wattis, San Francisco, 2013);  “Fleeting Imaginaries” (The Cisneros Fontanals Art Foundation, Miami, 2014); “United States of Latin America” (Museum of Contemporary Art Detroit, 2015); “Future Light – Escaping Transparency” (Bienal de Viena, MAK, 2015); “Extension du domaine du jeu” (Nouveau festival, Centre Pompidou, Paris, 2015).
 
Karlos Gil nace en Toledo en 1984. Estudió en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York y en las facultades de Bellas Artes de Lisboa y Madrid, donde obtuvo su doctorado en 2016. Ha realizado numerosas exposiciones internacionales en lugares como Centre Pompidou, París; HKW, Berlín; Witte de With, Róterdam; NTU CCA, Singapur; Gasworks, Londres; Fondazione Baruchello, Roma; Frac Franche-Comté, Besançon; Czong Institute for Contemporary Art, Seúl; o CA2M, Madrid. En 2012, participó en la 3ª Bienal Internacional de Moscú , y en 2020 en Ars Electrónica (Linz, Austria).