Sociedad Concreta es un proyecto a puerta cerrada en torno al concepto de lo sagrado, el contacto y la experiencia íntima del arte en una época de despliegue de lo público y de repliegue de lo singular. 
 
A la manera de las zonas temporalmente autónomas de Bey o de las sociedades secretas del surrealismo, la exposición se articula como una serie de islas anacrónicas donde concurrirán personas singulares, vulgares, conocidas, que a su vez constituirán sociedades concretas y temporales, atadas entre sí por la experiencia común de algo real, no representado. Algo poco o nada especial pero que no volverá a suceder.
 
En líneas generales, el propósito del proyecto es poder restablecer el vínculo entre la materialidad del arte y las formas de espiritualidad acelerada que derivan de lo digital, abordando también el retorno de lo religioso en las instituciones artísticas contemporáneas y la pérdida de sustancia de las herramientas críticas. En ese afán, la exposición girará en torno al objeto de culto, los útiles de diseño, la técnica corporal, la terapia o la elaboración de símbolos propios con el fin de desentrañar el misterio del trauma social actual. 
 
Un misterio cuyo contenido concreto es, no obstante, siempre mucho más sencillo.
 
El acceso a la exposición queda restringido y sólo será posible acceder en fechas señaladas por medio de una invitación personal.
 
Con la colaboración de Marta Armengol, Julián Cruz, María Espada, Andrés Izquierdo, Sahatsa Jauregui, Nerea Manzano, Frances Ribes, Alfredo Rodríguez y Clara Zubía.

Con la colaboración de Marta Armengol, Julián Cruz, María Espada, Andrés Izquierdo, Sahatsa Jauregui, Nerea Manzano, Frances Ribes, Alfredo Rodríguez y Clara Zubía.